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Respuesta corta: desde el 1 de marzo de 2026, el carnet de maternidad que recibe toda embarazada en Francia incluye una sección de prevención sobre la exposición a pantallas. Es la cuarta pieza de una misma política, y la más temprana: la libreta del niño ya las incluía desde enero de 2025, las guarderías las prohibieron en julio de 2025 y las redes quedaron vetadas a menores de 15 en julio de 2026.
Primero: redes prohibidas a menores de 15 años
El 21 de julio de 2026 el Parlamento francés aprobó de forma definitiva la ley que prohíbe el acceso a redes sociales a los menores de 15 años. En la Asamblea Nacional pasó con 279 votos a favor y 81 en contra.
El calendario previsto: desde el 1 de septiembre de 2026 las plataformas deberán verificar la edad de quien abra una cuenta nueva, y las cuentas ya existentes tienen cuatro meses más, hasta el 1 de enero de 2027. La ley no contempla sanciones para los menores ni para sus padres — la carga recae en las plataformas. Quedan fuera enciclopedias en línea, repertorios educativos o científicos y proyectos digitales con fin educativo. El mismo texto extiende a los liceos la prohibición del celular que ya regía en escuelas y colegios, a partir del curso 2026-2027.
Un matiz que casi no aparece en los titulares: aprobar no es promulgar. Falta el paso por el Consejo Constitucional, y el 7 de julio la Comisión Europea había advertido que algunas disposiciones chocaban con el reglamento europeo de servicios digitales, lo que obligó a modificar el texto. Juristas franceses ya señalan que la versión final no fija el mecanismo operativo de verificación de edad. La norma está aprobada; su aplicación real, todavía no.

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El carnet de maternidad
Nosotros la llamamos carné o libreta. En Francia es el carnet de maternité: un documento que el departamento entrega gratis a cada embarazada en el primer examen prenatal, antes de terminar el tercer mes. Ahí se registran las consultas y, sobre todo, se entregan los mensajes de prevención de siempre — alimentación, tabaco, alcohol, sueño.
Desde el 1 de marzo de 2026 ese documento tiene una sección nueva: prevención de la exposición a las pantallas. El cambio se oficializó con un decreto del 19 de diciembre de 2025, publicado en el Diario Oficial francés el 24 de diciembre, que derogó el modelo vigente desde 2016. La refundición se apoya en las recomendaciones del Alto Consejo de Salud Pública de 2023 e incorporó también rúbricas sobre salud mental materna, prevención de violencias y síndrome del bebé sacudido.
Lo relevante no es el papel. Es el momento. Francia decidió que el mensaje sobre pantallas llegue antes de que el bebé nazca, y no en el control de los dos años, cuando el hábito ya lleva tiempo instalado en la casa.
Y no llega solo. La libreta de salud del niño —el equivalente francés de nuestro carné de control pediátrico— ya había estrenado en enero de 2025 una versión con consejos sobre pantallas, elaborada sobre recomendaciones del Alto Consejo de Salud Pública. Seis meses después, el 3 de julio de 2025, quedó prohibido exponer a menores de 3 años a pantallas en todos los espacios de cuidado infantil de Francia: guarderías, micro-guarderías, asistentes maternales. El decreto del 27 de junio de 2025 cambió una sola frase de la carta nacional de acogida del niño pequeño. Donde decía "no se recomienda", ahora dice "está prohibido".
Cuatro piezas en dieciocho meses, y el orden dice algo: la libreta del niño al nacer, las guarderías en el día a día, las redes en la adolescencia, y ahora el carnet de maternidad. Francia fue retrocediendo en el tiempo de vida del niño hasta llegar al punto más temprano posible: el tercer mes de embarazo.
¿Por qué justo antes de los 3 años?
Las referencias oficiales francesas que acompañan estas medidas son concretas: antes de los 3 años, ninguna pantalla, ni siquiera encendida de fondo; entre los 3 y los 6, uso muy ocasional y acompañado de un adulto, con contenidos adaptados; a cualquier edad, nunca durante las comidas, ni antes de dormir, ni para calmar al niño.
El origen documental es el informe Enfants et écrans : à la recherche du temps perdu (Niños y pantallas: en busca del tiempo perdido), entregado al presidente francés el 30 de abril de 2024 por una comisión presidida por la doctora Servane Mouton y el profesor Amine Benyamina. Ese informe ya lo cubrimos cuando salió, en la alerta de los expertos franceses.
Hay un concepto que aparece una y otra vez en esta literatura y que casi no circula en español: la technoférence, la interferencia tecnológica. No mide cuánto tiempo pasa el niño frente a una pantalla, sino cuántas veces el adulto se desconecta de él por culpa de un dispositivo. El término lo acuñaron McDaniel y Coyne en 2016. En su estudio con madres de niños de hasta 3 años en Estados Unidos, el 65% reportó que la tecnología interrumpía al menos a veces los momentos de juego con su hijo; 26% durante las comidas y 26% a la hora de dormir. Es autorreporte, no observación directa — pero describe algo que reconocemos sin necesidad de estudio.
Lo llamativo es que ese concepto ya salió del paper y entró al documento oficial. Entre los consejos sobre pantallas de la libreta de salud del niño francesa hay tres ideas: que interactuar directamente con el niño es la mejor manera de favorecer su desarrollo, que conviene apagar las pantallas una hora antes de dormir, y —la menos habitual en un texto de este tipo— que el adulto reduzca su propio tiempo de pantalla delante de sus hijos, para seguir disponible y sostener el vínculo. No le pide nada al niño. Se lo pide al padre.
Lo que la evidencia sostiene y lo que no
Conviene separar dos cosas. La política pública ya se movió; la ciencia todavía discute.
La mayoría de los estudios sobre exposición temprana a pantallas son observacionales: encuentran asociaciones entre más exposición y retrasos, sobre todo en lenguaje, pero no permiten afirmar que la pantalla sea la causa. Un niño muy expuesto suele vivir además en un contexto con otras variables en juego: cuánto le hablan, cuánto duerme, qué recursos tiene la familia, qué mira y con quién. Medir el tiempo de pantalla con precisión también es difícil, porque casi siempre se hace preguntándole al adulto.
Correlación no es causalidad. Lo repetimos en cada pieza y aquí aplica entero.
Entonces, ¿por qué legislar? Porque una norma de salud pública no espera a la certeza: opera por precaución cuando el costo de equivocarse es alto y el costo de la medida es bajo. Que un bebé de 18 meses no vea pantallas no le resta nada. Ese es el cálculo que hizo Francia, y es discutible — pero conviene discutirlo por lo que es, una decisión de precaución, y no presentarlo como ciencia cerrada. Es la misma tensión que vimos cuando comparamos a Estados Unidos y Suecia.
Qué puedes hacer hoy en casa
No hace falta un decreto para aplicar lo que Francia acaba de escribir en un papel.
Fondo apagado. La televisión encendida "de fondo" cuenta como exposición en la norma francesa. Apagarla mientras el bebé juega es la medida más barata de todas.
Tres momentos protegidos. Comidas, hora de dormir y llanto. Las referencias francesas coinciden en esos tres, a cualquier edad. El tercero es el más difícil, porque la pantalla funciona — por eso mismo cuesta soltarla.
Mide tu pantalla, no solo la de tu hijo. Es lo que la propia libreta francesa le pide al adulto. Una prueba simple: durante un juego de 20 minutos deja el celular en otra habitación y cuenta cuántas veces lo habrías revisado.
Si tu hijo ya pasó los 3. Ahí la conversación cambia: el tema es acompañamiento y contenido, no prohibición. Lo desarrollamos edad por edad en nuestra guía de pantallas por edad.
Preguntas frecuentes
¿El carnet de maternidad francés prohíbe las pantallas?
No. El carnet es un documento de prevención e información, no una norma sancionadora. La prohibición formal está en el decreto del 27 de junio de 2025, que impide exponer a menores de 3 años a pantallas en guarderías y demás espacios de cuidado infantil.
¿En qué se diferencia el carnet de maternidad del carnet de salud del niño?
Son dos documentos distintos. El de maternidad se entrega a la embarazada en el primer examen prenatal y acompaña el embarazo y el posparto. El de salud del niño se entrega al declarar el nacimiento y registra los exámenes obligatorios hasta la adolescencia. Ambos incluyen hoy mensajes de prevención sobre pantallas: el del niño desde enero de 2025, el de maternidad desde marzo de 2026.
¿Desde cuándo rige la prohibición de redes sociales a menores de 15 años?
El Parlamento la aprobó el 21 de julio de 2026, con entrada en vigor prevista el 1 de septiembre de 2026 para cuentas nuevas y el 1 de enero de 2027 para las existentes. Falta el control del Consejo Constitucional y la promulgación, así que las fechas pueden moverse.
¿Existe algo parecido en América Latina?
Hasta ahora no hay una medida equivalente que lleve la prevención sobre pantallas al documento prenatal. Las recomendaciones de la OMS y de la Academia Americana de Pediatría van en la misma dirección, pero son guías, no normas.
Francia no descubrió nada que la pediatría no dijera antes. Lo que hizo fue mover el mensaje de lugar: del consultorio al documento que la madre se lleva a casa el primer mes de embarazo. Te dejamos el dato; la decisión es de cada familia.
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