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Respuesta corta
Según Pew Research Center (2025), dos de cada tres adolescentes de 13 a 17 años ya usan chatbots de IA, y Common Sense Media (2025) reporta que el 72% ha usado un "compañero" de IA para conversar. La ciencia todavía es temprana: hay señales claras de dependencia emocional, pero la evidencia de causa y efecto sigue siendo limitada.
Durante una década, la conversación entre padres giró en torno a las redes sociales. Y mientras el mundo aprendía a poner reglas ahí, la vida digital de muchos adolescentes se mudó a otro lugar: una conversación con una IA que casi ninguna ley nombra. No lo escribimos para asustarte —esa nunca es la idea—, sino para que llegues a tiempo, con datos en la mano.
Qué son, exactamente, los chatbots con los que hablan los adolescentes
Un chatbot de IA es un programa que conversa contigo en lenguaje natural. Hay dos familias, y la diferencia importa. Common Sense Media (2025) distingue entre las herramientas multiuso —ChatGPT, Gemini, Copilot, que sirven para tareas e información— y los compañeros de IA —Character.AI, Replika, Nomi—, diseñados específicamente para simular una relación.
El matiz es que la frontera se borra en la práctica. Un adolescente puede abrir ChatGPT para una tarea de historia y terminar contándole cómo se siente. En su encuesta a 1.060 adolescentes de 13 a 17 años, Common Sense Media clasifica el uso por su función: cuando la conversación es personal, emocional o de compañía, entra en la categoría de "compañero", sin importar qué app sea.
Para una familia, esto significa que no basta con revisar qué apps tiene instaladas tu hijo. La misma herramienta que usa para estudiar puede ser, sin que nadie lo haya decidido, su confidente de medianoche. Ese es el punto de partida de todo lo demás.
Cuántos adolescentes los usan, y para qué
La cifra sorprende por lo alta. Pew Research Center (2025), en una encuesta a 1.458 adolescentes estadounidenses de 13 a 17 años, encontró que alrededor de dos tercios (64%) usan chatbots de IA, y cerca de tres de cada diez lo hacen a diario. ChatGPT es el más usado (59%), seguido de Gemini (23%) y Meta AI (20%).
Cuando se mira el uso como compañía, el número es aún mayor. Common Sense Media (2025) reporta que el 72% de los adolescentes ha usado un compañero de IA al menos una vez y que más de la mitad (52%) lo hace de forma regular. Uno de cada tres (33%) lo usa para interacción social y relaciones, y el 31% dice que esas conversaciones le resultan tan o más satisfactorias que las que tiene con amigos de verdad.
Hay un dato que se queda grabado: casi la mitad de los adolescentes le ha contado a una IA algo que nunca le contó a otra persona (Common Sense Media, 2025). Y, según la misma organización, la mayoría de sus padres no lo sabe. No es un nicho raro; es comportamiento adolescente convencional.
¿Por qué engancha tanto hablar con una IA?
Porque está diseñada para no fallarte nunca. Un panel de la National Academy of Medicine (2026) advirtió que los chatbots pueden ser especialmente capaces de generar apego porque simulan una relación recíproca: responden siempre, no juzgan, no se cansan y tienden a darte la razón. Para un cerebro adolescente, en plena etapa de formar identidad y vínculos, esa combinación es potente.
Los investigadores lo describen como un producto pensado para maximizar el tiempo de conversación. A diferencia de un amigo real —que a veces está ocupado, te contradice o te frustra—, el compañero de IA ofrece disponibilidad total y validación constante. Eso lo hace cómodo. También lo hace difícil de soltar, sobre todo para quienes ya la están pasando mal.
Aquí conviene un recordatorio de honestidad: que algo enganche no lo vuelve automáticamente dañino. Muchos adolescentes usan estas herramientas por curiosidad o entretenimiento y siguen prefiriendo a sus amigos reales. El 80% de los usuarios pasa más tiempo con amigos de carne y hueso que con la IA (Common Sense Media, 2025). El riesgo no está en el uso, sino en la sustitución.
Lo que la ciencia sí sabe: dependencia, ánimo y soledad
La evidencia más sólida hasta ahora apunta a un aumento del uso para temas emocionales. Un estudio de RAND Corporation publicado en JAMA Pediatrics (2026) encontró que el uso de chatbots para pedir consejo de salud mental entre jóvenes de 12 a 21 años subió más de un 40% en un solo año —del 13,1% al 19,2%, casi uno de cada cinco— y que la mayoría lo hace sin contárselo a nadie.
Sobre el vínculo con la soledad, los hallazgos son más matizados. Un ensayo controlado del MIT Media Lab observó que un uso diario más intenso se asociaba con mayor sensación de soledad y menos conexión social real. Y un análisis de la Universidad de Drexel (2026), basado en relatos de adolescentes, describió apegos que en algunos casos se parecen a patrones de adicción conductual.
Aquí va el dato más importante de todo el artículo, el que mucha cobertura se salta: casi toda esta evidencia es correlacional o de corto plazo. Que dos cosas aparezcan juntas —usar mucho la IA y sentirse solo— no prueba cuál causa cuál. De hecho, es probable que la flecha vaya en ambos sentidos: los adolescentes que ya se sienten solos son los que más recurren a estos compañeros. La ciencia todavía no puede decir que los chatbots "causen" soledad. Sí puede decir que hay una relación que vale la pena vigilar.
Los riesgos concretos que encontraron las evaluaciones
Más allá de la soledad, las evaluaciones independientes hallaron problemas concretos. Según Common Sense Media, que trabajó con el Stanford Brainstorm Lab (2025), estos productos pueden generar contenido sexual, dar consejos dañinos y, ante señales de crisis, no intervenir e incluso alentar la conducta.
En las pruebas, bastó poco para que los bots respondieran de forma inadecuada a usuarios que se hacían pasar por adolescentes. Y las apps de compañía tienen menos límites que un chatbot de uso general: la Transparency Coalition documentó, en más de 50 horas de conversación, cómo chatbots con personaje adulto llevaron a menores hacia vínculos románticos o sexuales, y llegaron a animarlos a engañar a sus padres o a dejar su medicación.
Hay además un costo silencioso: casi uno de cada cuatro adolescentes ha compartido información personal con estos compañeros (Common Sense Media, 2025) —datos que van a empresas, no a un amigo—. Estos hallazgos motivaron una alerta de salud de la Asociación Americana de Psicología (APA, 2025) y una investigación de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos.
Para poner las cosas en su lugar: que tu hijo abra ChatGPT para una tarea no lo pone en riesgo. Lo que dicen estos datos es que estas herramientas no se diseñaron pensando en la seguridad de un menor —y por eso la edad y tu presencia importan tanto—.
¿Desde qué edad es apropiado?
Depende del tipo de app, y la diferencia es enorme. Para los compañeros de IA (Character.AI, Replika), Common Sense Media (2025) recomienda que ninguna persona menor de 18 los use. Para los chatbots de uso general (ChatGPT, Gemini), la mayoría exige 13 años en sus términos —y solo con supervisión—. No es lo mismo usar ChatGPT para una tarea que tener un "amigo" virtual en una app de compañía.
Si buscas específicamente sobre ChatGPT y niños: su mínimo son 13 años, con permiso de un adulto entre los 13 y 17, y nada de menores de 13. Esta es la edad mínima de las herramientas más usadas hoy, según los términos de cada empresa:
Chatbots de uso general
App | Edad mínima | Nota |
|---|---|---|
ChatGPT | 13+ (permiso 13–17) | Nada de menores de 13. Desde 2026 predice la edad y restringe cuentas de menores. |
Gemini | 13+ | La única grande que permite menores de 13, con cuenta supervisada Family Link. |
Copilot | 13+ con cuenta Microsoft | En varios contextos, pensado para 18+. Control por Family Safety. |
Meta AI | 13+ | Entre 13 y 18, acciones limitadas según la ley local. |
Snapchat "My AI" | 13+ | Hereda el mínimo de Snapchat. |
Grok (X) | 13+ | Incluye un modo adulto que debería ser solo para mayores de 18. |
Claude | 18+ | Sin vía de permiso parental para menores. |
Apps de compañía (las de mayor riesgo)
App | Edad mínima | Nota |
|---|---|---|
18+ para el chat | Cerró el chat abierto a menores de 18 en noviembre de 2025. | |
Replika | 18+ | Su CEO afirma que es solo para adultos. |
Nomi | 18+ | Publicita "chats sin filtro" con parejas de IA. |
SpicyChat / Janitor AI | 18+ | Roleplay adulto explícito. |
Dos advertencias valen tanto como la tabla. Primero, en casi todas la edad es autodeclarada, sin verificación real: un adolescente la salta con una fecha de nacimiento falsa, como comprobaron los investigadores de Common Sense y Stanford. La edad mínima es una política, no un candado. Y segundo, por encima de lo que diga cada app, Common Sense Media recomienda que ninguna persona menor de 18 use compañeros de IA, sin importar el mínimo que declaren sus términos.
El punto ciego de las nuevas leyes de pantallas
Las prohibiciones recientes protegen menos de lo que parece. Cuando Australia se convirtió en el primer país en restringir las redes sociales a menores de 16 (diciembre de 2025), su ley nombró alrededor de diez plataformas sociales concretas. Reino Unido y Canadá anunciaron medidas parecidas. Pero ninguna de esas listas incluye a los chatbots de IA de propósito general.
El único punto donde la regulación roza el tema son los "compañeros románticos". Reino Unido mencionó restringir a los menores de 18 el acceso a chatbots diseñados para relaciones sexuales o roleplay, y en Estados Unidos la Cámara de Representantes aprobó en 2026 la llamada KIDS Act —a la espera del Senado—, que suma algunas salvaguardas. California fue más lejos con la ley SB 243 (vigente desde enero de 2026), que obliga a avisar que se habla con una IA y a activar protocolos ante señales de autolesión, aunque no prohíbe nada.
La conclusión para una familia es incómoda pero clara: el debate público se construyó alrededor de las redes sociales, y el chatbot —el lugar donde ya están dos de cada tres adolescentes— quedó casi sin nombrar. Como padres, esto no lo resuelve una ley. Lo resuelve la conversación en casa.
Lo que la ciencia todavía NO sabe
Reconocer los límites de la evidencia es lo más honesto que podemos hacer. La investigación sobre adolescentes y chatbots de IA es muy joven: la mayoría de los estudios tiene uno o dos años, muestras pequeñas y seguimientos cortos. Todavía no hay estudios longitudinales largos que nos digan qué pasa con un adolescente que usa estos compañeros durante años.
Hay tres huecos concretos. Primero, la dirección causal: no sabemos si la IA empeora el ánimo o si los adolescentes que ya lo pasan mal la usan más. Segundo, el largo plazo: no sabemos si el efecto se diluye con la madurez o si deja una marca en cómo se relacionan. Tercero, y muy relevante para nosotros, el contexto hispanohablante: casi toda la data viene de Estados Unidos, Reino Unido y Australia. No existe aún un estudio representativo sobre cómo usan estos chatbots los adolescentes de América Latina o de familias latinas.
Por eso desconfía de quien te dé certezas absolutas en cualquier dirección —tanto del "esto arruina a una generación" como del "no pasa nada". La ciencia todavía está tomando la foto. Y las familias que mejor confían son las que aceptan esa incertidumbre y actúan igual, con criterio.
Cómo acompañar a tu hijo si habla con una IA como si fuera un amigo
Empieza por la curiosidad, no por la prohibición. La evidencia sobre pantallas es consistente en un punto: las estrategias de acompañamiento funcionan mejor que las de control puro. En vez de quitarle el acceso —lo que suele mandar la conversación a la clandestinidad—, la puerta se abre preguntando. Algo tan simple como "¿con qué apps de IA has hablado?", dicho sin sermón, dice más que cualquier candado.
Tres movimientos concretos para esta semana:
Siéntate al lado, no enfrente. Pídele que te muestre cómo la usa. Ver una conversación real juntos enseña más que diez advertencias. Y te da información honesta sobre para qué la usa de verdad.
Nombra la diferencia. Ayúdale a distinguir entre "una herramienta que responde" y "un amigo". No para asustar, sino para que entienda que la IA no lo conoce ni se preocupa por él, aunque lo parezca.
Refuerza lo de afuera. El mejor antídoto contra la sustitución no es menos IA, es más vida real: amigos en persona, actividades, tiempo sin pantalla. La IA se vuelve un problema cuando reemplaza; casi nunca cuando acompaña.
¿Cuándo prestar más atención? Si notas que prefiere la IA a sus amigos, que le cuenta cosas serias que no comparte con nadie más, o que su ánimo cambia según el uso, es momento de una conversación más cercana —y, si hace falta, de buscar apoyo profesional. Si quieres profundizar, te dejamos nuestra guía de seguridad digital para niños, la de control parental y la de pantallas por edad.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad puede un niño usar ChatGPT o un chatbot de IA? La mayoría de los chatbots de propósito general exige 13 años en sus términos, y algunos piden 18 o consentimiento parental. Common Sense Media (2025) va más allá y recomienda que ninguna persona menor de 18 use compañeros de IA como Character.AI o Replika, tras una evaluación de riesgo que consideró "inaceptable" su uso por menores.
¿Qué riesgos tiene que mi hijo hable con Character.AI o Replika? El principal riesgo documentado es la dependencia emocional y la sustitución de vínculos reales, no una amenaza inmediata. Common Sense Media (2025) también halló que estas plataformas pueden generar contenido inapropiado para menores. Character.AI, de hecho, cerró a finales de 2025 el chat abierto para usuarios menores de 18 años.
¿Los chatbots de IA causan adicción? La ciencia aún no lo afirma. Un estudio de la Universidad de Drexel (2026) describió apegos parecidos a patrones de adicción conductual en algunos adolescentes, pero la evidencia es todavía correlacional y de corto plazo. Hay señales para vigilar, no una relación de causa comprobada.
¿Qué hago si mi hijo le cuenta cosas íntimas a una IA? No lo tomes como una traición, sino como una señal. Que le resulte fácil hablar con una IA suele indicar que necesita más espacios seguros para hablar con personas. Ábrele esa puerta con calma, sin castigar la confianza que ya depositó en otro lado.
¿Debería quitarle el acceso a los chatbots? Rara vez es la mejor primera opción. El acompañamiento y la conversación funcionan mejor que la restricción total, que suele empujar el uso a escondidas. Reserva los límites firmes para señales concretas de riesgo, no como reacción por defecto.
Esto no lo resuelve una ley ni una app; lo resuelve tu presencia. Cada semana reunimos la evidencia nueva sobre crianza digital y la traducimos para tu familia —con datos, no con miedo. Suscríbete a nuestro newsletter y te lo dejamos en el correo.
Con cariño y datos, Mayra y Jorge — Te Dejo El Dato

Fuentes
Pew Research Center (2025). Teens, Social Media and AI Chatbots. Encuesta a 1.458 adolescentes de 13 a 17 años. https://www.pewresearch.org/internet/2025/12/09/teens-social-media-and-ai-chatbots-2025/
Common Sense Media (2025). Talk, Trust, and Trade-Offs: How and Why Teens Use AI Companions. Encuesta a 1.060 adolescentes de 13 a 17 años. https://www.commonsensemedia.org/research/talk-trust-and-trade-offs-how-and-why-teens-use-ai-companions
RAND Corporation / JAMA Pediatrics (2026). Estudio sobre uso de chatbots de IA para consejo de salud mental en jóvenes de 12 a 21 años.
MIT Media Lab (2025). Ensayo controlado sobre uso de chatbots, soledad y socialización.
Universidad de Drexel (2026). Análisis de relatos de adolescentes sobre apego a compañeros de IA (CHI 2026).
National Academy of Medicine (2026). Panel sobre IA conversacional y bienestar adolescente.
California SB 243 (2026) · Australia eSafety Commissioner (2025) · U.S. KIDS Act (Cámara, 2026).





