Fui a leer la orden judicial completa, no el titular. Y lo que dice no es lo que circuló en mil capturas de pantalla.
En mayo de 2025, una jueza federal en Nueva York obligó a OpenAI a guardar todas las conversaciones de ChatGPT —incluidas las que los usuarios borran y los "chats temporales"— en medio de la demanda del New York Times. Durante meses, millones de personas creyeron que "borrar" ya no servía de nada. Como investigador de UX que trabaja con modelos de lenguaje, esto me interesó por una razón concreta: la gente le cuenta a ChatGPT cosas que no le contaría a nadie. Y casi nadie leyó la letra chica de qué se guardaba, por cuánto tiempo y para quién.
Respuesta corta: tus chats de ChatGPT nunca tuvieron confidencialidad legal, y entre mayo y septiembre de 2025 una orden judicial obligó a OpenAI a conservar incluso los chats borrados —no para siempre, sino "hasta nueva orden del tribunal". Esa retención ya se levantó, pero el caso dejó una lección que sigue vigente: lo que escribes ahí puede terminar como evidencia. Aquí, qué pasó y qué hacer en casa. Y si lo que te preocupa no es el expediente sino la relación de tu hijo con el chat, vemos aparte cómo acompañar a un hijo que habla con una IA.
Si esto te preocupa a nivel familiar, es parte de un tema más grande: cómo proteger los datos de toda la casa. Lo cubrimos a fondo en nuestra guía de seguridad digital para la familia.
Qué ordenó exactamente la jueza (y qué NO)
La orden fue real, pero el término "indefinidamente" que se viralizó es incorrecto. El 13 de mayo de 2025, la magistrada Ona T. Wang, del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, dirigió a OpenAI a "preservar y segregar todos los registros de salida que de otro modo se borrarían, hasta nueva orden del tribunal" (documento judicial, caso 25-md-3143). Eso es un legal hold: una retención por litigio, no perpetua.
El detonante fue la demanda del New York Times contra OpenAI por usar, supuestamente, contenido con derechos de autor para entrenar sus modelos. Para probarlo, los demandantes querían ver conversaciones reales de usuarios. Hasta ahí, OpenAI borraba los registros tras unos 30 días salvo que el usuario los guardara. La orden suspendió esa práctica: durante el legal hold, incluso los chats que borrabas quedaban retenidos.
El dato que casi nadie reportó: esa obligación terminó el 26 de septiembre de 2025, cuando el tribunal cerró el mandato amplio de retención (TMCnet). OpenAI volvió a su política estándar. La diferencia entre "para siempre" y "mientras duró el juicio" no es un detalle: es la diferencia entre vigilancia permanente y una medida procesal acotada.
¿A quién afectó y a quién no?
El legal hold tocó a la mayoría de los usuarios comunes, no a los planes corporativos. El propio documento judicial menciona conversaciones de las cuentas Free, Pro y Plus. Distinguir bien esto evita el pánico: si usabas la versión gratuita o de pago individual, tus chats borrados quedaron retenidos durante ese periodo; si usabas un plan empresarial con retención cero, no.
Estuvo incluido:
Cuentas Free, Plus, Pro y Team.
Usuarios de la API estándar sin contrato de Zero Data Retention (ZDR).
Estuvo excluido:
Cuentas Enterprise y ChatGPT Edu.
Clientes de la API con ZDR, donde los datos no se almacenan de forma permanente.
Esto significa que, durante esos meses, aunque borraras tu historial en la pantalla, OpenAI estaba legalmente obligada a conservar una copia —al menos mientras durara el proceso—. Si en tu casa alguien usa ChatGPT para tareas o trabajo, vale la pena saber bajo qué plan está. Y si tienes hijos que ya tocan la IA, conviene revisar cómo configurar los controles parentales de ChatGPT antes que después.
El verdadero punto: tus chats nunca tuvieron secreto profesional
Aquí está el matiz que importa más allá de esta demanda. El problema de fondo no es una orden puntual: es que una conversación con una IA no tiene protección legal de confidencialidad, como sí la tiene hablar con un médico o un abogado. Y eso no cambió cuando se levantó la retención.
Lo dijo el propio CEO de OpenAI. En julio de 2025, Sam Altman explicó en el podcast de Theo Von que "si hablas con un terapeuta, un abogado o un médico sobre esos problemas, hay un privilegio legal… y todavía no lo hemos resuelto para cuando hablas con ChatGPT" (TechCrunch). En la práctica, dijo, "OpenAI estaría legalmente obligada a producir esas conversaciones hoy" si un tribunal las pide. Su palabra para describir la situación: "very screwed up" (un desastre).
Y no quedó en teoría. En noviembre de 2025 la jueza Wang ordenó a OpenAI entregar a los demandantes 20 millones de conversaciones anonimizadas de ChatGPT, decisión que un juez de distrito confirmó después (National Law Review). El argumento que terminó pesando: a diferencia de una escucha telefónica, los usuarios "enviaron voluntariamente sus comunicaciones" a la empresa. Cuando entregas un dato voluntariamente, pierdes parte del reclamo de privacidad sobre él. Eso aplica a ChatGPT, pero también a casi cualquier app gratuita.
Qué dijo OpenAI y qué puedes hacer tú
OpenAI no estuvo de acuerdo con la medida y apeló. Sostuvo que, durante el legal hold, los datos se guardaban en un sistema separado y seguro, bajo "legal hold", con acceso limitado a un equipo legal pequeño y auditado, sin entregarse al New York Times ni a terceros de forma automática (OpenAI). Bien. Pero ninguna de esas garantías es lo mismo que confidencialidad legal, y la propia empresa lo admite.
Como papá que trabaja con esta tecnología, no la demonizo —la uso a diario—. La trato como lo que es: una herramienta excelente que no es un confesionario. Esto es lo concreto que aplico y recomiendo:
No escribas en ChatGPT lo que no escribirías en un correo de trabajo. Datos financieros, médicos, contraseñas, información de tus hijos: fuera del chat.
Desactiva la memoria en Configuración → Personalización si no quieres que retenga contexto entre sesiones. (Ojo: durante un legal hold esto no impide la retención por orden judicial, pero sí reduce lo que el sistema guarda por defecto.)
Si manejas datos sensibles por trabajo, evalúa ChatGPT Enterprise o la API con Zero Data Retention, donde los datos no se almacenan de forma permanente.
Habla del tema en casa. Si un adolescente usa IA como diario o "terapeuta", que sepa que no es privado. Es la misma lógica de qué hace la IA con tus datos cuando subes una foto o escribes algo personal.
Lo que aún no está resuelto
Hay algo honesto que decir: el marco legal va por detrás de la tecnología. No existe todavía un "privilegio" para las conversaciones con IA, y nadie sabe si lo habrá. La retención de este caso terminó, pero los 20 millones de logs ya ordenados siguen su curso en el litigio, y la próxima demanda podría volver a activar un legal hold con otra empresa. Lo estable, lo que sí podemos controlar hoy, es nuestro propio comportamiento: qué le contamos a una máquina que no está obligada a guardarnos el secreto.
El dato está. Tú decides qué escribir en ese cuadro de texto.
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