El árbol mágico nos encantó como aventura para compartir en familia: tiene humor, mundos fantásticos y una historia que invita a conversar sobre las pantallas. Conviene considerar sus momentos de peligro y sus casi dos horas de duración.
Asistimos con nuestra hija a una función exclusiva en Ecuador el domingo 4 de octubre de 2026, invitados por Venus Films. Fuimos sin conocer la historia: queríamos descubrirla en el cine.
Esta reseña cuenta el planteamiento y algunas situaciones, sin revelar la resolución de las aventuras.
Ficha rápida
Título: El árbol mágico.
Título original: The Magic Faraway Tree.
Género: fantasía y aventura familiar.
Dirección: Ben Gregor.
Guion: Simon Farnaby, a partir de los libros de Enid Blyton.
Protagonistas: Andrew Garfield y Claire Foy.
Duración: aproximadamente 110 minutos.
Orientación de edad: 8+ según Common Sense Media. Children & Media Australia desaconseja verla antes de los seis años y recomienda acompañamiento para seis y siete.
De qué trata El árbol mágico
Polly, interpretada por Claire Foy, es una ingeniera que abandona su trabajo al descubrir el uso de vigilancia del refrigerador inteligente que ha desarrollado. La decisión también deja a la familia sin beneficios asociados a ese empleo, como la vivienda y el automóvil.
Su esposo Tim, interpretado por Andrew Garfield, se dedica al cuidado de sus tres hijos y ve una oportunidad para empezar de nuevo. Sueña con vivir en el campo, cultivar tomates y producir su propia salsa. La mudanza mezcla ese deseo con una necesidad económica; no es solamente un plan para alejar a los niños de las pantallas. [1, 3]
Beth está pendiente de sus redes y de sus amigas. Joe quiere seguir jugando. Fran, más callada, será quien se acerque primero al bosque y descubra el árbol mágico. Después llevará a sus hermanos.
En el árbol viven personajes como el hada Silky y Moonface. Más arriba esperan mundos cambiantes, con sus propias reglas y aventuras. Ese lugar que parecía no ofrecer nada termina despertando la curiosidad de los niños. [1, 4]
Sin wifi: la escena que nos hizo reír
Uno de los momentos que más disfrutamos fue cuando los niños descubren lo que implica llegar a una casa sin wifi ni electricidad para cargar sus dispositivos.
Joe reacciona con desesperación ante la separación de su tablet. Beth no puede seguir conectada con sus amigas como antes. La película exagera sus protestas y nos hizo reír con ese contraste: el papá está imaginando una nueva vida y ellos están pensando en todo lo que acaban de perder.
Después viene la parte que más nos gustó. El bosque deja de parecerles aburrido. Encuentran diversión, se aventuran juntos y empiezan a interesarse por algo que al llegar habían descartado.
Fran y los mundos que queremos dejarte descubrir
Fran merece un lugar especial al contar esta historia. Mientras sus hermanos extrañan sus rutinas, ella da el primer paso hacia lo desconocido. La aventura se abre a través de su curiosidad.
Para nosotros, la fantasía es el gran atractivo de la película. Cada mundo nos dejaba una lección, pero también ganas de descubrir el siguiente. Preferimos no describirlos uno por uno: fuimos sin saber qué encontraríamos y disfrutamos esa sorpresa.
Nos quedamos con la imaginación de esos lugares y con lo que va ocurriendo entre los hermanos mientras los recorren. Hay deseos, equivocaciones y momentos en los que necesitan ayudarse. La película tiene bastante más que decir que «apaguen los dispositivos».
Nuestra perspectiva: dos ingenieros soñando con el campo
Los dos somos ingenieros de software y compartimos el sueño de irnos al campo. Así que ver a esta familia intentando construir otra vida nos hizo reír por un motivo muy nuestro.
Garfield nos encantó como ese papá chistoso y soñador. Polly añade un conflicto que nos toca por nuestra profesión: qué hacer cuando algo que ayudaste a crear se utiliza de una manera que no compartes.
Eso nos permite mirar también a los adultos. En esta historia hay decisiones empresariales sobre vigilancia, decisiones laborales y decisiones familiares. No todo recae en los niños ni en cuánto tiempo pasan jugando.
Nuestra lectura conecta con lo que entendemos por crianza digital: acompañar la vida de nuestros hijos en un entorno donde la tecnología ya está presente. También pensar qué hacemos juntos cuando dejamos de usarla.
No tomamos la mudanza como una receta. Lo que nos gustó fue ver a una familia aprender a convivir de otra manera, dentro de una aventura llena de fantasía.
El dato detrás de la adaptación
Simon Farnaby explicó que quiso construir una familia contemporánea y ampliar el papel de los padres respecto de los libros. La idea de perder las comodidades urbanas y empezar de nuevo en el campo le dio el punto de partida para la adaptación. [5]
Para decisiones prácticas sobre el uso de dispositivos, dejamos por separado nuestra guía de pantallas por edad.
Lo que conviene saber antes de llevar a los niños
Hay personajes amenazantes, situaciones de encierro y peligro fantástico. La BBFC describe las amenazas como muy leves, breves y con desenlaces tranquilizadores. También señala humor de golpes y gases, lenguaje leve y referencias breves al duelo. La versión doblada puede variar en las expresiones que utiliza. [2]
La duración también cuenta: son aproximadamente una hora y cincuenta minutos. Además de la edad, considera cómo lleva tu hijo las escenas de tensión y las películas largas.
El criterio 8+ de Common Sense Media y la orientación australiana de acompañamiento a los seis y siete años son referencias para decidir. No sustituyen conocer la sensibilidad de tu hijo. [1, 3]
Cómo verla juntos
Podemos disfrutarla sin ir señalando a los niños cada escena como una advertencia sobre sus propias pantallas. Después, si surge la conversación, estas preguntas dan espacio a lo que ellos hayan visto:
¿Qué mundo del árbol te gustaría visitar?
¿Qué crees que extrañaba Beth de su vida anterior?
¿Qué hizo Fran que ayudó a sus hermanos a descubrir el bosque?
Si mañana no tuviéramos internet, ¿qué plan te gustaría hacer juntos?
También está bien quedarse hablando del personaje más divertido. Una salida al cine no necesita terminar en un examen.
Para seguir la aventura
Una opción es acercarse a los libros de Enid Blyton en los que se basa la película y descubrir qué cambia entre ambas versiones. Si quieres probar antes de comprar, consulta si tu biblioteca dispone de ellos.
Otra propuesta, sin comprar nada, es inventar un mundo que podría aparecer encima del árbol: cómo se llama, qué se puede hacer allí y qué regla extraña tiene. Basta una conversación o papel que ya tengan en casa.
Para elegir otra película, reunimos más opciones en nuestra guía de cine y series para familias.
Preguntas frecuentes
¿El árbol mágico es una película para niños?
Es una aventura de fantasía familiar. Incluye humor físico y momentos de peligro; conviene revisar esas advertencias antes de llevar a niños pequeños o sensibles.
¿Desde qué edad se recomienda?
Common Sense Media propone ocho años en adelante. Children & Media Australia desaconseja verla antes de los seis y recomienda acompañamiento para seis y siete. Son orientaciones de esas organizaciones, no la clasificación oficial de Ecuador. [1, 3]
¿Cuánto dura?
Aproximadamente 110 minutos, según el registro cinematográfico de la BBFC. [2]
¿Está basada en un libro?
Sí, adapta el universo de The Faraway Tree de Enid Blyton, con guion de Simon Farnaby. [4]
Nuestro veredicto
Sí la recomendamos. Nos encantaron la fantasía, el papá soñador de Garfield y el recorrido de unos niños que encuentran diversión en aquel bosque que parecía aburrido.
Nos pareció una película necesaria para conversar sobre lo que compartimos como familia, sin dejar de pasarlo bien. Salimos pensando que la conexión entre nosotros necesita más que wifi.
Y lo del campo… ese sueño sigue pendiente.
Para encontrar la próxima película que quieran compartir, pueden continuar en nuestra guía de cine y series para familias.
Fuentes
2. BBFC

