España prepara su primera norma para regular el sharenting: la costumbre de publicar fotos y vídeos de nuestros hijos en redes. El Ministerio de Juventud e Infancia abrió en octubre de 2025 una consulta pública previa —el primer escalón del proceso— y la norma se trabaja durante 2026. Esto es lo que cambia y lo que puedes hacer hoy.
El 81% de los bebés ya tiene presencia en internet antes de cumplir seis meses. La mayoría de esa huella no la crean ellos. La creamos nosotros, los padres.
Fui a buscar de dónde sale ese número porque suena a titular y quería el estudio detrás. Viene de una encuesta de la firma de seguridad AVG en 10 países, recogida por la Universitat Oberta de Catalunya. En el mismo análisis aparece otro dato que me hizo parar: según la empresa Nominet, los padres publican de media unas 200 fotos al año de sus hijos menores de cinco años. Mil imágenes antes de que el niño aprenda a leer. Ninguna la decidió él.
Qué acaba de pasar en España
España dio el primer paso administrativo para regular el sharenting. El Ministerio de Juventud e Infancia anunció el 28 de octubre de 2025 una norma para proteger la identidad digital de los menores y abrió una consulta pública previa. No es una ley aprobada todavía: es el trámite con el que el Estado pregunta antes de redactar.
Conviene ser exacto, porque la diferencia importa. Lo que existe a junio de 2026 es una consulta pública previa cerrada (el plazo terminó el 12 de noviembre de 2025, con más de 1.200 aportaciones), no un anteproyecto de ley aprobado por el Consejo de Ministros. El ministerio trabaja la norma durante 2026. Estamos en el "vamos a regular esto", no en el "ya está regulado".
El dato que usó la ministra (y por qué no es alarmismo)
La ministra Sira Rego apoyó el anuncio en una cifra concreta: el 72% del material incautado a pederástas son imágenes cotidianas, no fotos explícitas. Niños en la playa, en el cumpleaños, en el primer día de clase. Material que alguien subió pensando que era inofensivo.
Conviene saber de dónde sale esa cifra, porque no tiene un estudio detrás. El rastro lleva a 2015: el entonces comisionado australiano de seguridad infantil, Alastair MacGibbon, y el investigador Toby Dagg describieron un solo sitio de intercambio, con al menos 45 millones de imágenes, y dijeron que «aproximadamente la mitad» del material parecía venir de redes sociales. De ahí al 72% exacto que hoy se repite en España no hay ningún documento que lo sostenga. El rastreo completo está en nuestra guía sobre redes sociales y adolescentes.
Como UX Researcher, mi trabajo es entender qué hace la gente con la información que publica. Y el patrón aquí no es el de un padre descuidado. Es el de un sistema diseñado para que compartir sea fácil y borrar sea difícil. La foto sale en dos toques; recuperarla de donde acabó es imposible. No es culpa tuya que sea así. Pero sí puedes decidir qué entra en ese sistema.
Qué contempla la propuesta
La norma que España estudia no busca prohibir que un padre tenga fotos de su hijo. Apunta a algo más concreto: poner límites a la exposición y repartir responsabilidades. Según el anuncio del ministerio, la propuesta gira en torno a estos ejes:
El menor como titular de derechos, no como contenido. Su imagen es suya, no del perfil de sus padres.
Distinguir el sharenting familiar del comercial. No es lo mismo una foto en un grupo cerrado que un canal que monetiza la vida de un niño (los llamados kidfluencers).
Responsabilidad de las plataformas, no solo de las familias. Quien diseña el botón de compartir también responde.
Protección frente a la violencia digital: ciberacoso, uso no consentido de imágenes por terceros, suplantación.
Es una lista razonable. Y llega tarde, pero llega: Francia ya legisló sobre esto en 2024, así que España no inventa nada raro.
¿Y si vivo en LATAM? ¿Esto me toca?
Aunque la norma sea española, el problema no tiene pasaporte. El estudio del 81% se hizo en 10 países y el botón de compartir de Instagram funciona igual en Buenos Aires, en Ciudad de México o en Madrid. La regulación europea suele marcar la pauta que luego copian otras regiones, así que vale la pena entender hacia dónde va.
Y la decisión de fondo no depende de ninguna ley: depende de ti, hoy, antes de pulsar "publicar". Lo trabajamos a fondo en nuestra guía de seguridad digital para niños, que es el mapa completo de este cluster.
Qué puedes hacer hoy (sin esperar a la ley)
En nuestra casa la regla es simple y la aplicamos desde 2019: la cara de nuestra hija no aparece. No por miedo, por método. Estas son las decisiones concretas que sí están en tu mano:
Antes de publicar, pregúntate quién más puede verlo. Un grupo de WhatsApp cerrado no es lo mismo que un perfil público. Si dudas, no es público.
Apaga la geolocalización y revisa los metadatos de la foto. Mostramos cómo una sola imagen revela ubicación y rutina en una foto, 23 minutos.
Cuidado con los marcadores de identidad. El uniforme, el escudo del colegio, el nombre. Lo desarrollamos en subir fotos del primer día de clases.
Cuando tu hijo tenga edad de opinar, pregúntale. Su imagen es suya. Hoy mi hija tiene seis años y todavía no decide; el día que pueda, decide ella.
La respuesta corta
España trabaja en 2026 una norma para regular el sharenting, tras cerrar una consulta pública con más de 1.200 aportaciones. El impulso regulatorio es real; las cifras que suelen acompañarlo, bastante más flojas. El 81% de los bebés en redes antes de los seis meses sale de una encuesta de AVG, una empresa de antivirus, sin ficha técnica publicada; y el 72% del material incautado no tiene ningún estudio publicado detrás. Las dos cosas pueden ser ciertas a la vez: el problema existe y las cifras que lo ilustran no se sostienen. Que no exista todavía una norma específica tampoco significa que hoy no haya reglas: revisamos qué está ya regulado y qué no.
Esa es la parte que más me importa de toda esta noticia: la ley irá llegando, en España primero y en otros países después. Pero la primera regulación del sharenting no la firma un ministro. La firmas tú, cada vez que decides si una foto se queda en tu cámara o se va al mundo.
Te dejo el dato para que decidas tú.
